La alimentación del ave de cetrería es uno de los pilares fundamentales de su salud y rendimiento. Un ave bien alimentada tiene plumaje brillante, musculatura en forma, sistema inmune robusto y motivación adecuada para trabajar con el cetrero. Una alimentación deficiente, en cambio, se manifiesta en plumaje apagado, barras de estrés, pérdida de peso, mayor susceptibilidad a infecciones y falta de cooperación. Conocer qué comen las rapaces, cómo alimentarlas correctamente y qué errores evitar es una de las primeras cosas que debe aprender cualquier cetrero.
Las rapaces son carnívoras estrictas
Todas las aves rapaces utilizadas en cetrería son carnívoras estrictas: su sistema digestivo está diseñado exclusivamente para procesar carne, huesos, plumas y pelo. No pueden digerir hidratos de carbono ni vegetales. Cualquier intento de alimentarlas con alimentos no cárnicos no solo es inútil — puede ser dañino.
La dieta ideal de una rapaz en cetrería replica lo más posible lo que comería en la naturaleza: presas enteras, con piel o plumas, huesos, vísceras y músculo. Una presa entera aporta proteínas, grasas, minerales (calcio de los huesos), vitaminas (hígado y vísceras) y fibra indigestible (pelo, plumas) que el ave regurgitará en forma de egagrópila.
Alimentos habituales en cetrería
Presas de caza (alimento ideal)
Las presas capturadas durante la actividad cinegética son el alimento más completo y natural para el ave. Conejo, liebre, perdiz, faisán, paloma, ánade — según la especie y la zona. El ave consume la presa entera o en gran parte, obteniendo todos los nutrientes que necesita.
Alimento de mantenimiento (día a día)
- Pollo de un día: el alimento más común y económico. Aporta proteínas, grasa y algo de calcio. Inconveniente: bajo en ciertos micronutrientes si se da como única fuente de alimentación prolongada
- Codorniz: más equilibrada nutricionalmente que el pollo de un día. Muy apreciada por los cetreros para la alimentación diaria
- Pichón: excelente fuente de proteínas y grasa. Buena opción de variedad
- Ratón o topillo: especialmente recomendado para aves pequeñas (cernícalo, esmerejón). Presa completa y muy nutritiva
- Carne de vacuno o pollo magra: puede usarse como complemento pero nunca como alimento principal — carece de los nutrientes de una presa entera
Suplementos
- Vitaminas y minerales: si la dieta es poco variada (solo pollo de un día, por ejemplo), pueden añadirse suplementos vitamínicos específicos para rapaces. Consulta con un veterinario especializado
- Calcio: importante en hembras durante la muda y en aves jóvenes en crecimiento. Se aporta a través de huesos o suplementos
La egagrópila: señal de salud digestiva
La egagrópila — también llamada «pelota» o «bolo» — es la masa compacta de pelo, plumas, huesos pequeños y material indigestible que el ave regurgita unas horas después de comer. Es completamente normal y es una señal de que el sistema digestivo funciona correctamente.
La egagrópila debe producirse regularmente — generalmente cada 24 horas si el ave ha comido una presa con plumas o pelo. Si el ave no produce egagrópila durante varios días, o si la produce con dificultad, puede indicar un problema digestivo que requiere atención veterinaria.
Muchos cetreros dan al ave un trozo de plumas o pelo antes de la comida — llamado casting — para asegurar la formación de la egagrópila y la limpieza del buche.
Frecuencia y cantidad: cómo calcular la ración
No existe una ración estándar válida para todas las aves — cada individuo tiene sus propias necesidades según el peso, la actividad, la época del año y su estado de salud. Las referencias generales:
- Un ave en actividad cinegética consume entre el 15% y el 25% de su peso corporal en alimento diario
- Un ave en muda o en reposo necesita algo menos, pero la calidad debe ser mayor
- El control del peso diario es la mejor herramienta para ajustar la ración — si el ave sube de peso, reduce la ración; si baja, auméntala
Errores frecuentes en la alimentación
- Alimentar solo con carne magra: sin huesos, plumas ni vísceras, la dieta es incompleta y puede causar deficiencias a medio plazo
- Sobrealimentar: un ave «alta» de peso no coopera, no caza y puede acumular grasa que dificulta el vuelo
- Alimentos en mal estado: las rapaces son sensibles a la salmonella y otros patógenos. Congela y descongela correctamente el alimento
- Agua insuficiente: el ave debe tener acceso a agua limpia siempre — para beber y para bañarse
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Fuentes: Nick Fox — Understanding the Bird of Prey; Samour, J. — Avian Medicine; IAF — International Association for Falconry; veterinarios especializados en aves rapaces.
